La creación de una realidad simulada en la cual se colocan individuos
que son referencias de una época u objeto, nos da como resultado personajes sin
un trasfondo definido. Esto es lo que sucede en las películas de Toy Story, en
la cuales somos introducidos a una serie de personajes de los cuales solo
conocemos su presente, con muy poca referencia a su pasado. Es aquí cuando nos
damos cuenta que con cada película somos bombardeados con nuevos personajes,
pero sin que posean una relación directa y clara con las tramas anteriores. La
idea de un tiempo lineal entre las películas solo es posible crearla al
utilizar a los personajes humanos, con los cuales podemos tener una vaga
referencia cronológica entre los eventos de cada historia. Debido a que en este
tipo de películas, se nos presentan personajes esquizofrénicos, aislados de sus
significados (Jameson, 1991), cuya existencia está relacionada a la duración de
la trama, quienes dejando de existir cuando la magia del cine se acaba. Es solo
al final de las tres películas, cuando cada espectador puede dotar a cada
personaje de un trasfondo basado en su propia interpretación de la historia.
En el caso de algunos personajes se cuenta su historia, con lo que
se justifica las acciones que presentan Aquí se utiliza la nostalgia “[…] cuyo intento desesperado de apropiarse de un
pasado perdido […]” (Jameson, 1991) crea en el espectador una suerte de
simpatía profunda con el personaje. Generalmente esta nostalgia hacer
referencia al tiempo durante el cual los juguetes fueron amados por sus dueños.
Referencias
Jameson,
Frederic. (1991). La Lógica Cultural del Capitalismo Tardío. Teoría de la
Postmodernidad. Madrid: Trotta, 2001. 23-83.
No hay comentarios:
Publicar un comentario